Hola, bienvenidos.

No se hagan falsas ilusiones y no piensen que el ataque bloggero llegó para quedarse.

Sólo me pareció copado compartir mi mundo; pasado, presente y futuro.

Igual, dense una vueltita de vez en cuando, tal como se visitan viejos amigos...

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martes, 14 de febrero de 2012

Feliz día de San Valentín!

Importé del país del norte esta fecha porque amo su concepto. Me encanta tener un día en el año para celebrar el amor. Adoro pensar que, en algún momento, tendré alguien con quién compartirlo y, como será la persona perfecta para mí, le encantará celebrarlo.

martes, 31 de enero de 2012

In fraganti

Mensaje de texto entrante en el celular de él:
- Hola, mi amor! Por dónde andás?

Mensaje de texto entrante en el celular de ella:
- Hola, mi vida! Acá, en la cama, a punto de dormir. Y vos?

Mensaje de texto entrante en el celular de él:
- Acá, en el boliche, atrás tuyo.

jueves, 19 de enero de 2012

Una hija, un padre y un perro...

"¡Cuidado! ¡Casi tocaste ese auto de costado!", me gritó mi padre. "¿Es que no podés hacer nada bien?"
Esas palabras me dolieron más que un golpe. Volví mi cabeza hacia el anciano sentado en el asiento junto a mí, desafiándome a contestarle. Se me hizo un nudo en la garganta, y aparté los ojos. No estaba preparada por otra pelea.
"Yo vi el auto, papá. Por favor, no me grites cuando manejo." Mi voz fue medida y firme,  que sonaba mucho más calmada de lo que realmente me sentía.
Mi padre me miró furioso, después volvió su cabeza y se mantuvo callado.. En casa lo dejé enfrente del televisor y fui afuera para componer mis pensamientos... Había oscuras y pesadas nubes en el cielo, prometiendo una lluvia. Un trueno distante retumbó como si fuera el eco de mi agitación interna. ¿Qué puedo hacer con él?
Mi padre había sido leñador en el estado de Washington y en Oregon. Había disfrutado de vivir al aire libre y le gustaba medir su fuerza contra el poder de la naturaleza. Había entrado en agotadoras competiciones de leñadores, y a menudo ganaba. Los estantes de su casa estaban llenos de trofeos que probaban su habilidad.
Pero los años pasaron implacables. La primera vez que no pudo levantar un pesado tronco, hizo una broma sobre eso; pero luego el mismo día lo vi afuera solo, tratando de levantarlo. Se volvió irritable cada vez que alguien le hacía bromas sobre estar envejeciendo, o cuando no podía hacer algo que hacía cuando era joven.
Cuatro días antes de cumplir sesenta y siete años, tuvo un ataque al corazón. Una ambulancia lo llevó al hospital mientras el paramédico le hacía resucitación para mantener la sangre y el oxígeno circulando.
En el hospital, lo llevaron corriendo al cuarto de operaciones. Tuvo suerte, sobrevivió. Pero algo en el interior de papá, murió. El gusto por la vida desapareció. Obstinadamente se negaba a seguir las órdenes del doctor. Las sugestiones y los ofrecimientos de ayuda eran rechazados con sarcasmo e insultos. El número de visitantes disminuyó, y finalmente cesaron. Papá quedó solo...
Mi esposo, Dick, y yo le pedimos que venga a vivir con nosotros a nuestra pequeña granja. Esperábamos que el aire libre y la atmósfera de granja le ayudara a ajustar su vida.
Una semana después de venir, ya me arrepentí de la invitación. Nada le parecía satisfactorio. Criticaba todo lo que yo hacía. Me sentí frustrada y deprimida. Pronto me di cuenta que estaba desahogando mi rabia con Dick. Empezamos a discutir y pelear.
Alarmado, Dick buscó al pastor y le explicó la situación. El pastor nos dió citas de consejería para nosotros. Al final de cada sesión, él oraba, pidiendo a Dios que calmara la turbada mente de papá.
Pero los meses pasaban y Dios guardaba silencio. Había que hacer algo y era yo la que lo tenía que hacer.
Al día siguiente me senté con la guía telefónica y llamé a cada una de las clínicas mentales que había en el libro. Expliqué mi problema a cada una de las voces llenas de simpatía que me contestaron.
Justo cuando estaba perdiendo la esperanza, una de esas amables voces de repente exclamó, "¡Recién leí algo que podría ayudarla! Déjeme ir a buscar el artículo..."
Escuché mientras ella leía. El artículo describía el sorprendente estudio hecho en una clínica geriátrica. Todos los ancianos pacientes estaban con tratamiento por depresión crónica. En todos ellos sus actitudes mejoraron en forma excepcional cuando se les dio la responsabilidad de cuidar un perro.
Fui a la municipalidad a ver los perros ofrecidos en adopción...  Después que llené un formulario, un oficial uniformado me llevó a los corrales de los perros. El olor a los desinfectantes inundó mi nariz cuando entré a las filas de jaulas. Cada una contenía de cinco a siete perros. Los había de pelo largo, enrulado, perros negros, y otros con manchas que saltaban, tratando de alcanzarme. Los fui estudiando uno por uno pero los rechacé a todos por distintas razones, demasiado grande, o demasiado chico, o demasiado pelo, etc. Cuando llegué al  último corral, un perro desde la esquina más alejada se paró con dificultad, caminó hacia el frente de la jaula y se sentó. Era un pointer, una de las razas aristócratas del mundo de los perros. Pero éste era una caricatura de la raza.
Los años habían puesto en su cara y hocico un poco de gris. Los huesos de sus caderas sobresalían en triángulos desiguales. Pero fueron sus ojos que atraparon mi atención. Calmados y límpidos, me observaban fijamente.
Apuntando al perro, pregunté, ¿Qué me dice de éste? El oficial miró, y sacudió su cabeza, intrigado. "El es un poco raro. Apareció no se sabe de dónde, y se sentó en el portón del frente. Lo entramos,  pensando que quizá alguien viniera a reclamarlo. Eso fue hace dos semanas y nadie ha venido. Su tiempo termina mañana". Hizo un gesto, como que no se puede hacer nada.
Mientras las palabras entraban a mi mente, me volví al hombre con horror... "¿Quiere decir que lo van a matar?"
"Señora", dijo dulcemente, "es el reglamento. No hay lugar para todos los perros que nadie reclama."
Miré al pointer otra vez. Sus calmados ojos marrones esperaban mi decisión.. "Lo tomaré," dije. Y manejé hasta casa con el perro sentado en el asiento delantero a mi lado. Cuando llegué a casa, toqué la bocina dos veces. Lo estaba ayudando a bajar del auto cuando papá apareció en el porch del frente... "¡Mira lo que te traje, papá!," dije entusiasmada.
Papá miró, y puso una cara de disgusto. "Si yo quisiera un perro lo hubiera buscado. Y hubiera elegido uno mejor que esta bolsa de huesos. Quedate con él, yo no lo quiero. Agitó su brazo despreciativamente y empezó a caminar hacia la casa.
El enojo creció dentro de mí. Me apretaba los músculos de la garganta  y sentía latidos en las sienes. "¡Es mejor que te acostumbres a él, papá, porque se queda con nosotros!"
Papá me ignoró... "¿Me escuchaste, papá?" Grité. A estas palabras papá se volvió enojado, con sus manos apretadas a sus costados, con sus ojos entornados con odio.
Estábamos parados mirandonos fijamente como duelistas, cuando de repente, el pointer se soltó de mi mano. Fue cojeando despacio hasta mi padre y se sentó frente a él. Entonces muy despacio, cuidadosamente, levantó la pata delantera...
La quijada de mi padre tembló mientras se quedó mirando la pata levantada. La confusión reemplazó la ira de sus ojos. El pointer esperaba pacientemente. De pronto, papá estaba arrodillado, abrazando el animal.
Fue el principio de una cálida e íntima amistad. Papá lo llamó Cheyenne. Juntos, él y Cheyenne exploraron el vecindario. Pasaron largas horas caminando por polvorientos caminos. Iban a las orillas de los rápidos rios, a pescar sabrosas truchas, pasando largos momentos de reflexión. Incluso comenzaron a ir juntos a la iglesia los domingos, mi padre sentado en un banco y Cheyenne echado silencioso a sus pies. Papá y Cheyenne fueron inseparables a través de los tres años siguientes. La amargura de mi padre se desvaneció, y él y Cheyenne hicieron muchos amigos.
Entonces, una noche, muy tarde, yo estaba extrañada  de sentir la fría nariz de Cheyenne revolviendo nuestras frazadas. Nunca antes había entrado a nuestro dormitorio en la noche. Desperté a Dick, me puse el salto de cama y corrí al cuarto de mi padre. Papá estaba en su cama, con una faz serena. Pero su espíritu se había ido silenciosamente en algún momento durante la noche.
Dos días más tarde, mi dolor se hizo todavía más profundo cuando descubrí a Cheyenne tendido muerto junto a la cama de papá. Envolví su cuerpo en la alfombra sobre la cual siempre había dormido. Mientras Dick y yo lo enterrábamos cerca de su lugar favorito de pesca, silenciosamente agradecí al perro por la ayuda que me había dado para devolver a mi padre la paz y tranquilidad.
La mañana de funeral de papá amaneció nublado y sombrío. Este día se ve de la misma manera que yo me siento, pensé, mientras caminaba hacia la línea de bancos de la iglesia reservados por familia. Estaba sorprendida de ver la cantidad de amigos que papá y Cheyenne habían hecho, que llenaban la iglesia. El pastor comenzó su elogio del difunto. Fué un tributo para papá y para el perro que había cambiado su vida.
Entonces el pastor citó Hebreos 13:2. "No dejes de dar hospitalidad a forasteros, porque haciéndolo, algunos han recibido ángeles sin saberlo." "Muchas veces he agradecido a Dios por haberme enviado un ángel," dijo.
Entonces me di cuenta, y el pasado cayó todo en su lugar, completando un rompecabezas que no había visto antes: aquella amable y simpática voz que me leyó aquel artículo sobre el estudio en la clínica geriátrica... La inesperada aparición de Cheyenne en el lugar de los perros para adopción... Su calmada aceptación y completa devoción a mi padre... Y la proximidad de sus muertes.
Y, de repente, comprendí. Me di cuenta que, ciertamente, Dios había contestado mis plegarias en busca de su ayuda.

La vida es muy corta para hacerse dramas por cosas sin importancia, así que:
RÍE CON FUERZA, AMA CON SINCERIDAD Y PERDONA RÁPIDAMENTE.

Vive mientras estés vivo. Perdona ahora a aquellos que te hacen llorar. Quien sabe no tendrás una segunda oportunidad.

Dios contesta nuestras plegarias a Su manera... No a la nuestra.


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Esta historia me llegó por correo electrónico, de uno de esos contactos que se tienen por años. Espero que les haya gustado tanto como a mi.

martes, 10 de enero de 2012

Y bueno... (13/12/2011)

Otra cosa que escribí hace poco y que no publiqué. Pero bueno, hoy me agarró ataque blogger y el que quiera leer, que lea. El que no, ya sabe lo que tiene que hacer. (Volver a la página anterior y listo! Eeeeh! Qué pensaron?)

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Tengo tanto a mi favor... Soy emprendedora, tengo buen gusto, soy simpática, soy segura de mi misma, tengo dos trabajos que adoro, he viajado, soy de mente abierta, estoy de buen humor casi siempre, tengo lindos ojos, linda boca, leí y leo mucho, hablo inglés como si fuera mi lengua madre y champurreo varios idiomas más, tengo buen trato con todo el mundo porque soy cortés, soy inteligente (o eso dicen los que me conocen), soy buena sin dejar que me pasen por arriba, miento lo menos posible o con cosas que no tienen importancia, porque no me gusta mentir, soy correcta y justa, veo películas de acción y de romance, soy cariñosa pero no hincha, me hago cargo de mi misma, tomo responsabilidad si meto la pata, reconozco cuando me equivoco y acepto sin decir ni "mu" el famoso "yo te lo dije", soy buena besando, soy aventurera dentro de límites normales, no me engancho, no soy celosa, soy creativa, me gustan los chicos y disfruto mucho alrededor de ellos.

Lo único que tengo que decir en honor de la verdad (y así demuestro que soy justa) es que estoy excedida de peso. Gorda es una palabra muy cruel, pero si la tengo que usar, la uso. No es que no me puedo mover por mi gordura o soy desagradable a la vista, sino que no soy de usar ropa ajustada o minifaldas porque no me quedan bien.

Pero me cuesta creer que esa es la única razón por la cual los hombres no me prestan atención.

Hace poco escuché la frase (en inglés): "Quiero ser la primera opción de alguien". Y removió mucho en mi interior. Porque, últimamente, los hombres que me gustaron siempre tienen una opción anterior o, simplemente, no me contemplan como opción.

Dicen que cuando uno no obtiene el resultado esperado es que algo está haciendo mal. Y si nadie alrededor parece tener inconvenientes como vos para lograr lo que quiere, probablemente, vos debés ser la equivocada. Pero, por más que le dé vueltas y vueltas, no sé qué estoy haciendo mal.

How to be a better kisser - By Matt Christensen

Encontré esto en la web hace rato y me encantó. Les debo la traducción, porque hace mucho calor y no tengo ganas. Quizás después actualice la entrada... Pero no contengan la respiración por ello.

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As with driving, cooking, and cage fighting, kissing is a skill that requires practice. Most women like to think they’ve come a long way since locking braces with their high-school sweetheart. And they have! But still, there’s plenty more they could learn. Follow along with some tales of woe, and some tales of woah, and take notes on the dos and don’ts of kissing a man.

Lean to the right
“Lean to the right. I thought that was common knowledge, but I’ve been with at least three girls who went left when we went in for a kiss. It was adorably awkward, I guess, but I would’ve much rather avoided the conspicuous bruise that showed up on my forehead. I had to explain that it wasn’t a hickey, but a battle wound caused by make-out misdirection. To any woman who reads this, remember, go right.”
—Sam, cameraman

Take charge
“Don’t be afraid to take the lead. I was at a bar on New Year’s Eve and, when the ball dropped, some of my female friends and I exchanged quick smooches. Then I locked eyes with a cute friend of a friend, who I’d never really met before. The mood took over, and we started to kiss. Next thing I knew, my back was against the bar and we were deeply making out. Her kissing style wasn’t overly aggressive, just firm, confident, and sexy. She took charge, and I was powerless to resist.”
—Steve, writer

Close your eyes
“I had one girlfriend who, for some reason, always kept her eyes open when we kissed. I’d get this strange feeling that I was being watched while we made out, only to open my eyes briefly to find her staring back at me. Not only was it disconcerting as hell, but it made me self-conscious. Was she picking apart my moves? Did I make some kind of funny face I wasn’t aware of? I’d be completely thrown for the rest of the night.”
—Jon, editor

Get your hands in on the action
“Run them through my hair, or, if you really want to get me going, stroke my neck. Yeah, it’s a bit effeminate of me, but it makes me feel as if she’s enjoying it so much that she can’t control herself. Just lip-to-lip contact is the missionary position of making out.”
—Timothy, writer

Pause before you pucker
“A well-timed pause can really add to a passionate kiss. I love it when a girl leans in but doesn’t lock lips right away. She’ll go right to the point where we’re about to close our eyes, and then smirk or giggle or do something that lets me know she wants to savor the moment. And so do I.”
—Chris, certified financial planner

Chuck the gum
“Is it really too much to ask that you not chew gum when we kiss? It’s funny in the movies when a girl kisses a guy and he magically ends up with her gum in his mouth, but real life is a different story. I’m all for a little tongue-on-tongue action but, please, ditch the Trident before we get there.”
—Chandler, club promoter

No brushstrokes
“I went on a semi-blind date and the conversation was natural, we both laughed a lot, and I think we both knew the date was going to end with a first kiss. Unfortunately, her technique can best be described as ‘lip painting.’ She literally painted my lips with her tongue, in a circular motion. I recoiled as politely as I could, and retreated to some pecks. Then I escaped in a cab and never called her back.”
—John, radio host

Mi cabeza (04/02/2010)

Esto es lo que salió un día de mi cabeza... Necesitaba expresar un montón de cosas que tenía dándome vuelta en ese momento. Menos mal que algunas ya se fueron y otras mutaron. Algunas se mantienen, lo que me hace pensar que, aunque parezca que cambié, en el fondo, soy la misma ;-)

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Una noche romántica con cena preparada por mí, tirados en un sillón frente a una buena televisión, viendo una película de terror (así yo me puedo esconder en su pecho), seguido por un poco de baile romántico y sesión de besos.  De ahí en más, lo que tenga que pasar, pasará.

¿Cómo puedo hacer para cumplir las fechas del trabajo y no morir en el intento?  Reconozco que estoy lista para pasar a otra etapa del proyecto en el que estoy trabajando, lo malo es que no se terminó aún la que está en curso.

Los amigos nos alegran la vida, nos ayudan a pasar momentos malos, nos permiten ser más nosotros mismos, nos dan fuerzas cuando todo se ve negro, nos ayudan a saltar sobre el vacío cuando no estamos muy decididos, nos hacen conocernos más, nos dejan jugar a ser chicos otra vez.  Podemos medir qué tan personas somos si estamos ahí cuando nuestros amigos nos necesitan.

La soledad es una cosa rara.  A veces, uno siente que está acostumbrado a estar solo.  A veces, no.  Y cuando es una de esas veces, llorar no es suficiente.  Sólo una sonrisa puede hacerte compañía.  Sólo una palabra puede iluminarte hacia la parte “no fea” de la soledad.  ¿Qué cuál es?  Esa en la que descubrís quién sos y de qué estás hecho.

Haceme pensar...  Estimulá mi cerebro, desafiá mi inteligencia, sacame del cuadrado, abrí mis horizontes.  ¿Quién tuviera unos años menos?

Así como no tengo la bola de cristal para adivinar lo que los otros piensan, no pretendo que los demás me entiendan si no les explico qué quise decir.  Pero son “demasiadas explicaciones”.  ¿No sería mejor que directamente te diga qué es lo que quise decir y qué vos no tengas que analizar tanto, por más que te guste?

A todos nos gusta ser únicos, a todos nos gusta ser pioneros.  Ni lo uno, ni lo otro.  ¡¡Pucha digo!!

lunes, 11 de julio de 2011

Siento

Siento tantas cosas...  Tristeza, bronca, decepción...  Todavía no puedo sentirme feliz por ella, sólo puedo sentirme miserable y toda una loser.  Ella tiene al tipo que me gusta.  Y no es que no se lo merezca!!!  Entre todas, mejor que es ella y no alguna estúpida por ahí.
Pero en este instante me siento dolida.  Siento que él se acercó a mi por ella.  Por qué no podías acercarte por mi y sólo por mi, idiota???
No importa lo segura que yo me sienta de mi misma, no importa que sea inteligente, que tenga lindos ojos, que tenga buen humor casi todo el tiempo, que sea una mina copada...  Sólo ven que soy gorda y nada más.  El paquete no se vende.  Y estoy empezando a sentirme despreciada.  Si ella está a mi lado, nadie me ve.  Y si vamos al caso, cualquiera que está a mi lado me opaca.
Esta cosa que tengo en la garganta...  Estas ganas de gritar, de romper algo!  Impotencia.  Eso es.
La herida está abierta.  Y, como siempre, a mi me toca cerrarla.  Nadie me ayuda, todo el trabajo lo hago solita.  Porque siempre tengo que andar cuidando a los demás y cuando yo necesito que me cuiden, estoy SOLA.
Les cuento cómo sigue la historia?  Hoy lloro, mañana estoy retraída, pasado lo pienso mejor y me doy cuenta que todo sucede por algo.  Y tomo las medidas necesarias para resguadarme.  A ella la voy a seguir viendo, porque la quiero, porque es mi mejor amiga, porque no me imagino la vida sin ella.  A él?  Supongo que me voy a cortar, porque jamás dejaría que se interponga en la relación con mi amiga.  No va a ser más que conocidos, porque no quiero arriesgarme.  Y si lo tengo que ver con ella, serán pocas las ocasiones.  Quién sabe?  A lo mejor, cuando tenga que verlos juntos la próxima vez, yo esté con alguien, feliz y contenta.  Y ahí, quizás, podamos ser amigos él y yo.

Tengo un par de cosas para sacar de adentro más.  Acá van, lo más raw que van a ver:
- Yo sé que te arreglás siempre que salís, pero hoy podrías haberte hecho menos llamativa.  Por más que digas que no, aunque no te guste el tipo, te gusta mantener la atención.  Y yo con mis intentos amateur...
- Y vos, pibito, ojo con hacerla sufrir, porque no va a haber kung fu que te salve!

domingo, 10 de julio de 2011

How does it feel?

I've got this ache in my heart, because life is pretty hard sometimes.
You want to be happy, and you want your loved ones to be happy too.
Friendship isn't easy, it's something you have to work on, something that you have to build and keep with trust.
So when you meet someone that you like and he likes your best friend, there's not too much to do: you keep your friendship safe, because even though you need love, friendship is much more important than some random guy you meet and happen to like. Nevermind he can be the love of your life, if your friend likes him too, you have to step aside and be gracious about the whole thing, because in your friend's happiness lies you own.
So this is how it feels. It feels like you loose something that you've never got but it was a possibility at some moment. It feels like your best friend is feeling like shit because she likes the guy that you like. It feels like a punch in the face and a blured stare because tears are forming in the corner of your eyes. But mostly it feels like a big ol' joke from life, God or destiny or however you wanna call it, because you can't always get what you want but it would be nice to get it just ONE FUCKING TIME!!!
Oh, well... Not today.

martes, 24 de mayo de 2011

La fábula de los puercoespines

Durante la Era de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
Los puercoespines dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos.  De esa manera, se abrigarían y se protegerían entre sí.
Pero las espinas de cada uno herían a sus compañeros más cercanos...  Comenzaron a alejarse los unos de los otros y morían congelados.
Así que tuvieron que hacer una elección: aceptar las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra.  Con sabiduría, volvieron a estar juntos.  De esa manera, aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con alguien muy cercano puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.
De esa forma, sobrevivieron.

Moraleja de la historia: "La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades."





miércoles, 20 de abril de 2011

#ProposalDaisakusen

Estoy viendo un dorama con Gaby y Sofis a la distancia.  Se llama "Proposal Daisakusen".  Está protagonizado por el lindo Yamashita Tomohisa, también conocido como Yamapi (apodo otorgado por su amigo de la infancia, Shirota Yuu) o como Tomo-kun (apodo adoptado por mí).  Es un actor-modelo-cantante japonés.  Lo adoro!  Me parece que es re lindo y se muestra muy tierno en las apariciones que vi de él en TV.  Pero después les cuento más, en otra entrada.
La cosa es que, Proposal Daisakusen (ProDai) es la historia de un chico al que un hada (alguien sabe si hay masculino de "hada"?, porque es un hada hombre) le dá la posibilidad de volver al pasado en determinados momentos para hacer lo que debería haber hecho e impedir la situación que está viviendo: está en la fiesta de casamiento de su mejor amiga (y el amor de su vida) con otro hombre.
Casi todos los doramas que vi hasta ahora me han decepcionado de una u otra manera, porque los protagonistas no terminaban juntos, porque empezaban como comedias y los últimos 3 capítulos eran llanto tras llanto, porque los desencuentros que se producían entre las parejas románticas me sacaban de quicio...  Ustedes entienden.  Así que tomé, por regla general, que si el dorama no tenía buenos comentarios sobre el final, no lo iba a ver.  Por supuesto que pueden argumentarme que si ya sé que termina bien, estoy espoileándome yo misma el final.  No me importa.  No voy a desperdiciar 11 ú 12 horas de mi vida en algo que me va a decepcionar.
Así que, cuando Gaby y Sofis me insistieron que veamos un dorama juntas con la modalidad "a distancia" (más abajo les explico cómo es), me puse a buscar uno que tuviera buenos comentarios sobre el final.  Y así caí en la página de Wikidrama de Yamashita Tomohisa y entré a cada uno de sus doramas (los que tenían información) para ver cuál me convencía más.  Vale aclarar que lo conocía de "Nobuta wo Produce" y que me encantó el trabajo que hizo allí.
Y ahora estoy viendo a este chico, que tiene la posibilidad de cambiar aquello en lo que se equivocó y me puse a pensar: ¿qué cambiaría de mi pasado amoroso?
La cosa es que creo que no cambiaría casi nada...  Quizás hubiera querido recapacitar antes del error que estaba cometiendo en quedarme tanto tiempo después de saber que no quería más a cierta persona, o hubiera encarado de otra forma al que fue "el amor de mi vida".  No cambiaría toda una historia, sólo trataría de avivarme antes de ciertas cosas.  Pero uno, generalmente, quiere cambiar lo que hace que uno se arrepienta.  Y yo no siento que tengo algo de qué arrepentirme con respecto a mi historia amorosa.  Pero sé lo que es un corazón roto y sé lo que es armarse de valor para decirle a alguien que te gusta y sé lo que es querer a alguien desde la distancia.  Todos esos "sé" me hacen la persona que soy hoy a nivel sentimental.  Me permiten entender que los celos no sirven para nada, que una pareja tiene como base el respeto mutuo, que el amor y la amistad pueden ir de la mano.
Así que los invito a ver "Proposal Daisakusen" y a reflexionar sobre el amor, la amistad y las cosas tiernas y románticas de la vida.



Nota al pie
No me olvidé de explicarles cómo es la modalidad "a distancia" para ver doramas.
Ingredientes:
- 1 ó más "amig@s pata".
- 1 cuenta en Twitter (podría reemplazarse con Facebook, pero no tiene el mismo gustito).
- 1 dorama interesante.
- Muchas ganas de compartir!
Juntamos l@s amig@s y uno mismo con un horario del día en el que cada uno, en su casa, pueda ver un capítulo del dorama.  Aclaro que, no es condición que tod@s puedan, a lo que tienen que llegar es al #LiveTweet.  Poner play más o menos al mismo tiempo.  Comentar vía Twitter sobre alguna cosa que haya pasado: vestuario de los protagonistas, situaciones graciosas, situaciones no tan graciosas, etc.  Fundamental: mencionar a todos los participantes del #LiveTweet (mientras te dejen caracteres para comentar lo que se quiera) y usar un hashtag (#) en común, previamente consensuado.
Dejamos el #LiveTweet fluir durante la duración del programa (45' aproximadamente) y voilá!, tenemos "Dorama a distancia".

miércoles, 6 de abril de 2011

Qué lindo que debe ser!

Como muchas veces, me quedé pensando en algo que pasó el sábado pasado en el casamiento de Naty y sobre lo que hice un seguimiento en la semana.
Estaba este chico que, para qué negarlo, me gustó mucho. Un tipo que sabía bailar (véase tweet del domingo a la madrugada al respecto, jajajajajaja) y que bailó con todas y cada una de sus compañeras de mesa, incluida quién escribe, además de alguna que otra dama más y, por supuesto, con la flamante esposa. Más tarde, ahondando sobre el hombre en cuestión, me entero que es profesor de tango y ahí se explica mucho más la habilidad que dejó boquiabierta a varias féminas.
Tenía tal porte y confianza... Me dejó pasmada y medio muerta de amor.
Ni lerda ni perezosa, el martes le pregunté a Natalia sobre el estado civil del "profe". Oh, si, tiene novia, como habrán adivinado.
Pero después de la desilusión inicial, creo que ahora me gusta más todavía. Por qué? Porque se podía adivinar en su forma de manejarse que no tenía ni el más mínimo interés en otras damas y, seguro, después de haber disfrutado la fiesta bailando con cuanta señora o señorita andaba por ahí, él volvió a su novia y durmió con ella.
Qué más sexy que la seguridad de que tu hombre puede pasar por varias compañeras de baile pero vuelve a tus brazos sin pensarlo dos veces?

martes, 1 de marzo de 2011

Parejas...

Esperando para irme a trabajar, me encontré con tres situaciones distintas de parejas. Lo primero que veo al salir a la calle es dos personas discutiendo. Una mujer a los gritos. Un hombre tratando de alejarse de ella. Me di cuenta que eran pareja porque ella le reclamaba que no la abrazaba, que no tenía gestos dulces. Me pregunté a mi misma si no era una ironía que ella pidiera dulzura tratándolo así a él…
Después que se alejaron por la cuadra, distanciados por la calle (ella iba por la vereda izquierda y él por la derecha), pasó otra pareja. Ellos sí iban abrazados, en una simbiosis empalagosa que me hace pensar en un kilo de dulce de leche repostero mezclado con chocolate rallado, charlando. Todo bien con el amor, yo soy una gran defensora de él, pero… Es necesario a la mañana temprano semejante azucaramiento?
Por último, encontré a la pareja perfecta. Esa que me hizo dar cuenta que quiero tener a alguien a quién preguntarle si lo llamó Fulano para decirle no sé qué cosa y qué me responda: "Si, y me avisó que va a estar listo mañana". Y después, busque mi mano y nos vayamos caminando silenciosos a trabajar.

sábado, 20 de marzo de 2010

Estás ahí

Estas ahí, a una poca distancia que se puede franquear con el hipnotismo que tu boca y tus labios ejercen sobre los míos. No saber qué se te pasa por la cabeza mientras en la mía desfilan imágenes de cosas compartidas juntos, me genera desasosiego.
Por un momento, por un breve momento, veo en tus ojos algo muy similar a lo que deben reflejar los míos. Me pregunto si no son mis deseos desenfrenados los que me hacen pensar que vos me mirás de la misma manera que yo te miro.
Por menos de lo que dura un suspiro, siento que vos también tenés esa urgencia de tomarme en tus brazos y besarme sin que importen las consecuencias, sin que importen las apariencias, sin que importen las cosas que nos separan.
No quiero sentir que estás jugando conmigo, pero no puedo evitarlo.
No quiero sentir que te quiero más allá de lo que puedo quererte, pero no puedo evitarlo.
No quiero sentir que no puedo tenerte, pero lo siento.
Quisiera que no se me note lo mucho que siento por vos. Quisiera no estar tan vulnerable ante tu presencia. Esta tontería adolescente que me hace estar en las nubes un minuto y desesperadamente triste al otro.
Me gustaría sentirte dentro de mí. Me gustaría que te entregaras, por una vez en la vida, rendido a mis brazos y me dejes cobijarte con mis besos, mis caricias y mi piel. Me gustaría mirarte a los ojos mientras un dulce beso tuyo se deposita en mis labios. Me gustaría cerrar los ojos cuando tu lengua se encuentre con la mía. Me gustaría acariciarte el pelo mientras me abrazás.
Sentir el suave reflejo del sol en un día primaveral se debe comparar a recostarme a tu lado y jugar con mis dedos en tu pecho desnudo. Una lluvia cálida de verano debe compararse con tus manos recorriendo mi espalda buscando formas reconocibles a partir de unir los lunares que la salpican.
Y cuando todo haya pasado, sentarnos a tomar algo y recordar que, alguna vez, fuimos amantes además de amigos.